Con forma de plato, el pez luna es una especie extraña que casi nunca aparece en las costas y puede medir hasta dos metros y pesar hasta 270 kilos.

De escamas opalescentes y con poco más de 45 kilos, los peces ‘opah’ se avistan raramente cerca de las costas. Sin embargo, un grupo de personas se encontraron un ejemplar sin vida en las costas de Oregon, en Estados Unidos. En forma de un plato llano y recubierto de piel en tonalidades metálicas de rosáceas, se trata de una especie de aguas profundas. Por esta razón, las autoridades locales se sorprendieron de que un pez luna encallara de esta manera en la costa oeste de los Estados Unidos.

Las especies de pez luna comparten la característica común de tener escamas resplandecientes. Algunos en tonos plateados, otros en azul y unos cuantos en rosa, particularmente en la zona abdominal y en las aletas más grandes. Dadas sus dimensiones y peso considerables, en algunos países de Asia se utiliza su carne para cocinar platillos de lujo.

Este tipo de hallazgos costeros son extremadamente raros. Tanto así, que el caso del ejemplar encontrado en Estados Unidos llamó la atención del Seaside Aquarium, ya que no se había avistado uno desde 2009. De hecho, el pez encontrado en Oregon es uno pequeño a comparación con sus pares en mar abierto, que pueden pesar hasta 270 kilos y medir hasta dos metros de largo.

Aunque no existe mucha información sobre estas criaturas marinas, se sabe que su alimentación está basada en krill y calamares menores. Encuentran su hábitat natural en aguas cálidas, como las costas californianas y de Hawaii, pero se han avistado en latitudes más al norte. Aún así, no es una especie que se caracterice por rondar la costa.

Una víctima más de la crisis climática

Semanas antes del avistamiento del pez luna, una ola de calor extremo azotó las aguas de América del Norte. Aproximadamente mil millones de organismos marinos se cocieron vivos en el mar. Este ejemplar podría ser una víctima más de esta cifra monstruosa. De otra manera, aseguraron los científicos, hubiera sido «virtualmente imposible» que un animal así apareciera en las costas de Oregon.

Heidi Dewar, bióloga pesquera de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) explica que las migraciones hacia el norte son cada vez más frecuentes entre los peces. «Estamos viendo algunos organismos marinos que se mueven hacia el norte a medida que aumentan las temperaturas del océano», explica la experta a The Washington Post.

Aunque todavía no existe información que relacione directamente el varamiento de estas especies con la crisis climática global, el aumento en las temperaturas de los océanos sí es una causante importante en la mortalidad de la biodiversidad marina. Mientras tanto, el cadáver del opah fue trasladado a un laboratorio para observación más profunda. Según el acuario, podría ser que nunca más se encuentre un ejemplar intacto sin vida en las playas de Oregon —o ése es su mejor deseo.

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