El uso de los presidentes del Falcón siempre ha sido muy criticado, tanto por el pueblo como por la oposición en el momento. Han sido objeto de polémica en muchas ocasiones y aún no existe una regulación muy específica sobre los viajes que se hacen y los que están permitidos. No solo hay que tener en cuenta cuánto consume un Falcon, sus costes a nivel medioambiental también resultan abrumadores. 

El Falcon es uno de los medios oficiales para que las autoridades puedan desplazarse de un lugar a otro con mayor velocidad. No obstante, la polémica estalla cuando estas mismas autoridades los utilizan para viajes no oficiales o que podían realizarse con otros medios. Esto ha pasado en varias ocasiones y con varios partidos, la oposición siempre ha reaccionado, criticando el elevado consumo y coste que estos viajes suponen al estado.

¿Cuánto consume el avión Falcon?

Según fuentes oficiales, el coste de una hora de vuelo en el Falcon presidencial haría subir la factura a 5.600 euros. Esta cifra ya sorprende, pero se le tienen que sumar los gastos de combustible que suponen los aterrizajes y los despegues. Teniendo en cuenta que este es un coste por hora y que solo se suman los gastos de combustible, son muchos los que critican estos viajes.

Sabiendo que el coste de este avión por hora es de 5.600 euros, se estima que un viaje de ida y vuelta entre Madrid y Granada, podrían suponen más de 10.000 euros al estado. Es una evidencia que este método de transporte no es el más sostenible y sale muy caro al estado, tanto por su gasto en combustible, como por su mantenimiento.

Se debe tener en cuenta que este gasto de combustible forma parte de los gastos variables del Falcon, a estos hay que sumarles los gastos de mantenimiento de los aviones durante todo el año y antes y después de los vuelos y como no, los gastos de la tripulación a bordo.

Hay que tener en cuenta que cuantas más horas opera un avión como el Falcon, más combustible se quema. Por ello, muchos ven imperativa la necesidad de reducir al máximo los viajes con estos aviones, reservándolos únicamente para cuando sean realmente necesarios. Para conseguirlo, se tendrían de aplicar regulaciones estrictas sobre el uso, así como datos oficiales y verificados sobre el consumo anual de estos desplazamientos.

El coste medioambiental de su uso

Estos aviones representan un gran coste de compra y de mantenimiento aún sin el uso, pero el Falcon tiene otra importante consecuencia. La huella ambiental que dejan los aviones a su paso es más que preocupante para los expertos, pues provocan un daño importante en la capa de ozono.

Esto mismo se confirmaba con un estudio de la Agencia Europea de Medio Ambiente que señalaba que el avión es el medio de transporte más contaminante en ese sentido y por ello, el que más efectos negativos tendría para el cambio climático. Con lo que consume el avión Falcon, se podrían realizar cientos de viajes en coche sin llegar a tener el mismo impacto en la huella ambiental, siendo este transporte, también muy criticado por sus emisiones.

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