La historia de Georgalos cuenta como una familia griega que llegó a Argentina en 1939 escapando del nazismo, supo construir un imperio con el único secreto que se trajo de Polonia: la fórmula del Mantecol. En enero de 2001, debido a abultadas deudas, vendieron la marca de su producto estrella a la inglesa Cadbury, hoy Mondelez. Hace horas pudieron recomprarla, la emoción es enorme. Fundada por Miguel Georgalos, hoy es presidida por su nieto, Miguel Zonnaras quien se puso el objetivo de recuperar la marca y lo cumplió. Sumó otras marcas como Bazooka, Jirafa y Palitos de la Selva, entre otras. También compró la planta de Victoria que pertenecía a Mondelez y absorberá a 600 trabajadores. Trabaja en la empresa junto a varios miembros de la familia.

Georgalos es una empresa nacional, el 85% del patrimonio está en manos de la familia fundadora. Sus principales marcas son Flynn Paf, turrón Namur, las barritas de Flow Cereal, Full maní, Toddy, Sin azúcares, Toddy y Zucoa, entre otras. A la que se suma, la vuelta de su marca más preciada: Mantecol. La operación con Mondelez incluye la compra de las marcas: Bazooka, Palitos de la Selva, Lengüetazo y Jirafa. Georgalos adquirió la planta de Victoria en la que trabajan 600 operarios que mantendrán las mismas condiciones de trabajo.

Ahora tiene 7 plantas, una en La Rioja, otra en Villa Mercedes, San Luis desde donde se hacen los envases, tres plantas en Córdoba en Río Segundo, una en Jáuregui, partido de Luján, Buenos Aires y la flamante adquisición en Victoria. Además, cuenta con oficinas centrales en Villa Martelli donde tienen uno de los centros de distribución, el otro está en Córdoba. Producen y procesan maní que exportan a los cinco continentes, al igual que las principales marcas. En el último balance, su facturación fue de 10.000 millones de pesos brutos. Su plantel de personal es de 1.000 trabajadores.

El nieto del fundador, Miguel Zonnaras, hace tres años que asumió la conducción de la empresa. Pertenece a la tercera generación y lleva el mismo nombre que el fundador. Contó a BAE Negocios: “Comparto el nombre con mi abuelo e intento igualarlo en algunas cualidades. Siempre hay que tener un objetivo grande en la vida. Como empresa, tuvimos el objetivo de crear siempre productos y marcas con presencia en momentos particulares de la vida de las familias argentinas. Como tercera generación de esta empresa familiar tengo la enorme responsabilidad de mantener toda esa parte afectiva y sentimental. Trabajamos de manera muy mancomunada, no tenemos un modelo presidencialista, tenemos un modelo de trabajo colectivo entre los directores y tratamos de debatir y consensuar las grandes decisiones, es un país que nos pone desafíos permanentemente”.

Mantecol
Mantecol, un clásico desde 1940

Sus plantas están ubicadas en cuatro provincias. La planta de La Rioja produce Toddy y Zucoa, los polvos de cacao que Georgalos le compró a Alimesa, propiedad de Pepsico en octubre del 2021. “Fue una oportunidad y la aprovechamos para ir más allá del concepto de golosinas o confituras. Mantuvimos a los 42 trabajadores que estaban en la planta. El desafío con esta planta fue consolidar el volumen para que nos permita dar un sustento y equilibrio a los costos fijos que absorbimos en la adquisición, ya que no estaban acordes a la estructura física. En el primer semestre le dimos volumen para que esa dotación tenga continuidad laboral y proyección”.

En Villa Mercedes, San Luis, está la planta de Poligraf donde se fabrican parte de los envases, es una unidad de negocios desde 1986. En Córdoba, Georgalos tiene tres plantas en Río Segundo. Dos están dedicadas al negocio del maní al acopio, pasta y procesamiento. La tercera es del sector alimentos, allí se hacen los productos de chocolatería, barras de cereal, turronería, confituras de azúcar, todo muy ligado a los productos de fin de año, caramelos blandos y duros y turrones de oblea. Se hace el postre de maní Nucrem que después de una veda, fue lanzado en 2008 para competirle a Mantecol. Se fabrican desde los huevos de Pascua hasta los caramelos Flynn Paf, una marca muy importante, líder en el segmento de caramelos blandos. Trabajan 700 empleados.

En el año 2007, Georgalos ingresó al segmento de las barras de cereales con la marca Flow Cereal. En 2014 compraron General Cereals y sumaron la planta de Jauregui en Luján, donde se producen materias primas para la elaboración de cereales para desayuno.  Trabajan 120 personas. El área comercial está en Villa Martelli, donde se encuentra uno de los centros de distribución, el otro está en Córdoba y desde allí se abastece a la zona centro del país y a Cuyo.

Las exportaciones representan entre un 10 y un 20% de la facturación de la compañía. Abastecemos de maní a clientes de todos los continentes, desde los países limítrofes hasta China. En alimento, nuestras marcas llegan a Uruguay, Paraguay, Bolivia y Chile, después a Sudamérica, Centroamérica y a los mercados nostálgicos, son los destinos donde hay argentinos, Estados Unidos, Europa e Israel. Queremos seguir con la estrategia de posicionar nuestros productos y marcas. La exportación nos ayuda a no caer en los vaivenes de la coyuntura y ciclos que la economía te va marcando. Año a año sumamos mercados, en los últimos dos años desarrollamos los países árabes e hicimos algunos desarrollos de producto adaptándonos a las exigencias de los países de destino”.

La planta de Georgalos
Una de las plantas del gigante Georgalos

La venta de Mantecol en 2001 fue una de las decisiones más difíciles, algunos aseguran que representaba el 35% de la facturación de Georgalos. Pero fue la única manera que encontró la familia de poder saldar deudas y seguir adelante. El 17 de enero del 2001, fue uno de los días más tristes de la familia Georgalos.

No fue la primera vez que se desprendieron de un negocio, pero vender una marca tan querida no es lo mismo. “Hemos tenido que tomar grandes decisiones, en 1989 vendimos la unidad de negocios de jarabes de maíz, lactosa y fructuosa, a fines de la década del 70, nos desprendimos de todos las plantas de aceites y de la producción de encurtidos en Mendoza. Mantecol fue la única marca que vendió Georgalos. Fruto de que estemos hoy parados donde estamos es que uno de los grandes activos que tenemos son nuestras marcas. Para una empresa de alimentos es muy importante tener una marca que le permita identificarse y elegirlos, cuando uno se desprende, es un potencial muy grande que se pierde a la hora de competir”, contó Miguel Zonnaras a BAE Negocios.

Mantecol volvió a manos argentinas

La recuperación de la marca Mantecol le abre otro panorama al grupo. El presidente de Georgalos analizó los planes futuros: “Venimos de años relativamente buenos, con consolidación de los volúmenes, no hemos caído, tampoco hemos crecido. Hemos consolidado todas las operaciones en todos los países en los que tenemos presencia. Alimentos, en general, es de las actividades que tienen una performance más estable dentro de los ciclos de la economía a nivel general. Alimentarse es una necesidad básica, el plato de comida tiene que estar, pero cuando hay euforia nadie se come tres platos. La demanda de consumo existe, el gran desafío es adaptarnos a las nuevas tendencias y hábitos de los consumidores. Entramos a una tendencia de productos más saludables, que empatizaban con la rutina diaria, hacemos una buena lectura de marcas y de productos en precio y calidad”.

Hacer una oferta de compra a un gigante como Mondelez implica un compromiso a futuro. “Invertimos permanentemente en esta actividad, en este rubro si no invertís te vas quedando. No sólo invertir en maquinaria sino en innovación, desarrollo de marcas, activos intangibles.  Somos una compañía muy comprometida con el país y toda la apuesta es seguir proyectando y mirar adelante, tenemos potencialidad para desarrollarnos y toda la energía para acompañar al país”, dijo Zonnaras.

Miguel Zonnaras, presidente de Georgalos y tercera generación de la familia propietaria
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